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| Graduación del kidergarten |
Recordando un poco...
Al verme en mi álbum de fotos cuando era una
niña veo: mis ojos entrecerrados, lo delgada que era, la sonrisa tímida y el
hermoso pelo rizado… Nunca se me olvida que Mami me tenía dos peinados:
#1 pelo suelto
#2 media cola
El peinado variaba si encontraba alguien que se disponía
a entrarle con disposición y fuerza a mi poco domable pelo.
Pasé, de tener una cabellera rizada a un pelo lacio.
Fue a los 13 años
cuándo por primera vez me desrizaron el pelo (si mal no recuerdo). ¡Qué fiebre
en esos días! El cambio de look me hizo sentirme más aceptada. (De los factores étnicos , culturales y sociales hablaremos en otro post)
Al pasar los años la cantidad, así como el largo de mi
cabello, se fue reduciendo poco a poco. Como muchas mujeres opté por las extensiones
de pelo, pero después de varios usos en diversas formas entendí que no
eran para mí. Recuerdo a carcajadas que la primera vez que me puse extensiones
no sabía que me tenía que hacer una trenza a la hora de
mojarme el pelo. Por lo que me metí como
la sirena que soy al mar. Ése fin de semana me la pase con un moño, ya que no
hubo peine que entrara al enrede que tenia. Al volver a casa sólo hubo una opción:
cortar todo y hacerme un paje (cortar el pelo por encima de los hombros).
Hasta mis 28 años probé tantas cosas y una de
las peores que hice fue ponerme la queratina. No digo con esto que todas son
malas, pero la que usé yo, sí. Como otras personas que conozco fue una muy mala
idea...Que sucedio?
— El pelo perdió elasticidad y brillo
— Estaba vulnerable, quebradizo
— Tenia perdidas, que aumentaban cuando me peinaba
Hasta pasarme los dedos
entre el pelo era deprimente ya que el pelo seguía saliéndoseme.
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| La poza de Bojolo Enero 2014 |
¿¿¿Qué pasó???
¿Moda?
¿Necesidad?
¿Economía?
En parte: mudarme a otro continente, dónde lo natural
es una moda y hasta necesidad; lo difícil y caro que es encontrar un buen salón;
lo poco que me gusta someterme al calor infernal del blower y del secador; los
desrizados, que antes de aplicármelo ya me picaban y la nostalgia de recordar mi
hermoso y abundante pelo “kinky”…Hizo que en agosto “tomara la decisión”.
Al salón
de belleza me acompañó mi esposo♥ . O mejor dicho lo acompañé yo, ya que él se
estaba cortando el. Al hablar con la estilista me preguntó si tenía un
estilo. Le dije: sí. ¡Córtame todo el pelo procesado! Los ojos de mi esposo me
hicieron entender que mi respuesta lo sorprendió. Y yo insegura pero
comprometida conmigo misma, asentí, con la cabeza. Al final complací un poco dejándome un flequillo delante.
Yo ma feliz con mi pelo rizado. Y si un día lo quiero lacio??? Simple blower y plancha con el.
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| 2016 |
En conclusión
Así como la mía hay muchas historias, lo importante es
aceptarse, conocerse y amarse por como un es. Si te gusta tu pelo
al natural… ¡olvídate del qué dirán! Y como me dijeron: ¡¡¡Siéntete orgullos@
de tu greña!!! Si te gusta el pelo lacio desrizalo!!!
Me gusto y lo hize. De vuelta al kinky
By Ada